Debido a las grandes nevadas que han caído estos días a lo largo de todo el país y al riesgo de avalanchas que ésto ha generado, para evitar quedarnos tirados en casa el otro día tuvimos que improvisar un plan diferente a lo que en principio nos hubiera gustado. Además, el mal tiempo sólo nos daba unas horas de tregua en la mañana del sábado, que había que aprovechar de una forma u otra. Así surgió la idea de realizar esta ruta de senderismo a través de varios pueblos cercanos a Innsbruck, y que al final nos dejó con muy buen sabor de boca.


Volviendo a Innsbruck en tren (dos días antes) desde Verona (Italia), atravesamos el Paso del Brennero, el paso de menor altitud de los Alpes (1370m) y por las ventanas del tren pudimos observar una ventisca de nieve tal, que parecía que estuviésemos en el Polo Norte. Bienvenidos al invierno...

Como digo, ante la imposibilidad (o sentido común) de no subir a la montaña, improvisamos una ruta de senderismo para visitar varios pueblos de los alrededores de Innsbruck. Saliendo de la ciudad (y dentro de ella) ya nos encontramos grandes campos de medio metro de nieve, con el Nockspitze (2404m) perdido entre las nubes...

...así como el Patscherkofel (2246m)...

...y una cresta que nos tiene enamorados, la cual termina en el Roßkogel (2646m). A ver cuándo nos deja el tiempo encaramarnos a ella...

El contraste entre las montañas y los tejados nevados, aún en las afueras de la ciudad...

...te hace sentir en un mundo de película.

La primera parte transcurre por el lateral de la carretera, y después autovía, que sale de Innsbruck.

...texturas en la montaña...

Nockspitze, bajo algún claro momentáneo...

Cruzando la autovía y el río Inn...

...llegamos a Völs, donde todo el mundo se afana en quitar la nieve de su puerta. Y como no tenemos plan fijo, ante la posibilidad de subir a ver la capilla en lo alto de un pequeño cerro, no lo pensamos ni dos veces. Con tal de subir...

Hoy no será por nieve...

En menos de diez minutos alcanzamos el punto más alto del cerro (Blasiusberg), donde se encuentra la capilla de St. Blasius...

...y parece que tenemos compañía.

Así luce el interior...

Rodeamos la capilla en busca de buenas vistas...

...algo que fotografiar...

...cómo no, las curvas del río Inn a su paso por la ciudad...

...y el imponente Nockspitze...

Una vez que hemos bajado el cerro, continuamos por la carretera hacía Axams...

...pero algo vuelve a llamar nuestra atención. Un camino que se adentra así en la ladera de la montaña, merece ser explorado...

Más allá, Völs y Innsbruck...

El camino va estrechándose, y avanza a media ladera. La dirección es buena, así que no nos preocupamos...

...pero poco a poco va desapareciendo, y antes de encontrarnos sorteando ramas y arbustos...

...decidimos cortar por lo sano y tirar para abajo en un claro...

...para llegar al fondo del valle. El Axamer Bach corre con fuerza por aquí...

Seguramente por aquí pasa alguna pequeña carretera, o al menos alguna pista, pero con todo cubierto de nieve, la impresión es la de estar perdido en algún lugar recóndito de los Alpes...

...y no nos podemos quejar.

Precioso...

Después de algunos giros del valle, llegamos a una huella mayor...

...y a nuestra derecha aparece Kristen, otro pequeño pueblo encaramado a la ladera de la colina...

Detrás se encuentra Innsbruck, aunque bastante más abajo. La Nordkette se pierde entre las nubes...

Avanzando de cara a la Axamer Kögele (2097m)...

...dejamos atrás Kristen...

...y tras un par de repechos llegamos a Axams...

...pueblo sobre el que destaca la torre de su iglesia...

...y hacia la que nos dirigimos.


Después damos una vuelta por el pueblo...

...y al final, decidimos volver...es la hora de comer, y aún nos quedan casi dos horas de vuelta.

Por variar un poco la ruta, nos desviámos para pasar por Kristen...

...pero al final llegamos al mismo camino del valle...

...por el que volveremos a Innsbruck.

En general, no dejó de ser un paseo, pero el cual disfrutamos un montón. No está nada mal para empezar el año. Un año que promete mucho...
Resumen de la ruta
Inicio y final: Innsbruck (580m)
Cumbres: Blasiusberg (682m)
Distancia: 21km
Desnivel de subida: 400m
Desnivel de bajada: 400m
Tiempo: 4h30 (paradas incluidas)
Inicio y final: Innsbruck (580m)
Cumbres: Blasiusberg (682m)
Distancia: 21km
Desnivel de subida: 400m
Desnivel de bajada: 400m
Tiempo: 4h30 (paradas incluidas)

Volviendo a Innsbruck en tren (dos días antes) desde Verona (Italia), atravesamos el Paso del Brennero, el paso de menor altitud de los Alpes (1370m) y por las ventanas del tren pudimos observar una ventisca de nieve tal, que parecía que estuviésemos en el Polo Norte. Bienvenidos al invierno...
Como digo, ante la imposibilidad (o sentido común) de no subir a la montaña, improvisamos una ruta de senderismo para visitar varios pueblos de los alrededores de Innsbruck. Saliendo de la ciudad (y dentro de ella) ya nos encontramos grandes campos de medio metro de nieve, con el Nockspitze (2404m) perdido entre las nubes...
...así como el Patscherkofel (2246m)...
...y una cresta que nos tiene enamorados, la cual termina en el Roßkogel (2646m). A ver cuándo nos deja el tiempo encaramarnos a ella...
El contraste entre las montañas y los tejados nevados, aún en las afueras de la ciudad...
...te hace sentir en un mundo de película.
La primera parte transcurre por el lateral de la carretera, y después autovía, que sale de Innsbruck.

...texturas en la montaña...
Nockspitze, bajo algún claro momentáneo...
Cruzando la autovía y el río Inn...

...llegamos a Völs, donde todo el mundo se afana en quitar la nieve de su puerta. Y como no tenemos plan fijo, ante la posibilidad de subir a ver la capilla en lo alto de un pequeño cerro, no lo pensamos ni dos veces. Con tal de subir...
Hoy no será por nieve...
En menos de diez minutos alcanzamos el punto más alto del cerro (Blasiusberg), donde se encuentra la capilla de St. Blasius...
...y parece que tenemos compañía.
Así luce el interior...
Rodeamos la capilla en busca de buenas vistas...

...algo que fotografiar...
...cómo no, las curvas del río Inn a su paso por la ciudad...
...y el imponente Nockspitze...
Una vez que hemos bajado el cerro, continuamos por la carretera hacía Axams...
...pero algo vuelve a llamar nuestra atención. Un camino que se adentra así en la ladera de la montaña, merece ser explorado...
Más allá, Völs y Innsbruck...
El camino va estrechándose, y avanza a media ladera. La dirección es buena, así que no nos preocupamos...
...pero poco a poco va desapareciendo, y antes de encontrarnos sorteando ramas y arbustos...
...decidimos cortar por lo sano y tirar para abajo en un claro...
...para llegar al fondo del valle. El Axamer Bach corre con fuerza por aquí...
Seguramente por aquí pasa alguna pequeña carretera, o al menos alguna pista, pero con todo cubierto de nieve, la impresión es la de estar perdido en algún lugar recóndito de los Alpes...
...y no nos podemos quejar.

Precioso...
Después de algunos giros del valle, llegamos a una huella mayor...
...y a nuestra derecha aparece Kristen, otro pequeño pueblo encaramado a la ladera de la colina...
Detrás se encuentra Innsbruck, aunque bastante más abajo. La Nordkette se pierde entre las nubes...
Avanzando de cara a la Axamer Kögele (2097m)...
...dejamos atrás Kristen...

...y tras un par de repechos llegamos a Axams...
...pueblo sobre el que destaca la torre de su iglesia...
...y hacia la que nos dirigimos.
Después damos una vuelta por el pueblo...

...y al final, decidimos volver...es la hora de comer, y aún nos quedan casi dos horas de vuelta.
Por variar un poco la ruta, nos desviámos para pasar por Kristen...
...pero al final llegamos al mismo camino del valle...

...por el que volveremos a Innsbruck.

En general, no dejó de ser un paseo, pero el cual disfrutamos un montón. No está nada mal para empezar el año. Un año que promete mucho...