jueves, 17 de mayo de 2012

Brunnensteinspitze (2180m) y Rotwandlspitze (2191m). 03/05/12

Más y más entradas acumuladas. En esta ocasión ascendimos Iván, Alejandro y yo a un par de picos que se encuentran en la frontera entre el Tirol y Baviera (Bavaria en inglés, Bayern en alemán), entre Austria y Alemania.


Resumen de la ruta
Inicio y final: Scharnitz Bahnhof (964m)
Cumbres:
Brunnensteinkopf (1924m)
Brunnensteinspitze (2180m)
Rotwandlspitze (2191m)
Distancia: 10km
Desnivel de subida: 1300m
Desnivel de bajada: 1300m
Tiempo: 6h (paradas incluidas)


A las 9 de la mañana llegamos a la estación de tren de Scharnitz (a unos 40 minutos de Innsbruck). El día no prometía mucho, las nubes apenas dejaban ver el cielo, y habíamos escogido una ascensión facilita. Pero incluso sin esperar demasiado de ella, al final el tiempo se portó bien, y de lo que pensábamos que iba a ser un paseo, surgió una ascensión interesante, con ese pequeño toque de trepadas que a veces le da la vida a una ruta sencilla. Saliendo del pueblo por intuición...


...pronto empezamos a encontrar los carteles que nos ayudaran a tomar las sendas correctas. "Brunnensteinspitze" nos llevará a nuestro objetivo...


... mientras el Große Arnspitze (suelo tratar todos estos picos en másculino, aunque es un error. En alemán todos los que terminen en -spitze son "picos femeninos", así que correctamente sería "la Große Arnspitze") nos vigila desde el otro lado del valle.


El sendero se pierde entre los árboles...


...que nos acompañaran en la mayor parte de la ascensión.


Pese a estar nublado, la temperatura es bastante elevada...


...y pronto comenzamos a sudar la gota gorda. Hacia delante podemos ver lo que nos espera. Hoy no será por falta de verde...


El panorama al otro lado del valle sigue siendo hipnótico...


...mientras al fondo vamos dejando la localidad de Scharnitz.


Tras un buen rato subiendo por un empinado sendero, los árboles van dejando paso a la roca. Troncos secos y completamente destrozados (probablemente por la nieve, el viento, o una mezcla de las dos) le dan al paisaje un aspecto decrépito, a la par que interesante.


Pero algo más adelante, siguiento hitos y marcas rojas, volvemos a lo verde. Pequeños restos níveos le dan variedad a nuestra ruta...


...y nos conformamos mirando hacia el valle de Scharnitz, pues hacia nuestra derecha...todo es niebla. Hacia el norte, Baviera.


Rodeamos unas formaciones rocosas por la izquierda...


...que no son otras que la base del Brunnensteinkopf (1924m), cima secundaria que apenas llega a conformar un abombamiento en la ladera. Sin mucha coba, atravesamos su punto más alto y continuamos nuestro camino, primero con un pequeño descenso (adivinando ya entre la niebla el volumen de nuestros objetivos reales)...


...y luego con la última parte de la subida.


El sendero rocoso nos va guiando a través de un terreno semidescompuesto, con alguna que otra trepada disfrutona...


...en las cuales no llegamos a apreciar la caída que tenemos por debajo (a la bajada se hará más evidente).


De ahí accedemos a la cresta final, en la que tendremos que sortear unos arbustos bastante crecidos...



...mientras nuestro alrededor se cubre por completo...


...para dar los últimos pasos por una capa de nieve dura...


...que más rápido de lo que imaginamos...


...nos llevará hasta la cumbre de la Brunnensteinspitze (2180m).


Desde arriba podemos observar el último tramo de la subida...


...la Rotwandlspitze, próxima cumbre hacia la que nos dirigimos, hacia el noreste...


...y el pueblo de Mittenwald, hacia el norte.


Abandonamos la cumbre, para atravesar el pequeño collado que nos separa del último objetivo...


...Rotwandlspitze (2191m).


Desde aquí, el pico en el que hemos estado hace apenas diez minutos ya se empieza a perder entre la niebla. Nosotros decidimos seguir la cresta hacia abajo...


...y en cinco minutos más alcanzamos la Tiroler Hütte, cerrada. Un buen sitio para descansar un rato y comer...


...después de lo cual nos queda desandar todo lo andado, volviendo a pasar por las dos cumbres para regresar por el mismo camino...


...una caída tonta...


Como dije antes, hay que andarse con mucho cuidado bajando los tramos rocosos...


...en los que el terreno está un poco descompuesto.


El tiempo, aunque un poco feo, nos brinda algunas imágenes sobrecogedoras.


Continuamos bajando, siempre con el valle de frente...


...mientras el cielo parece que abre un poco...


...por pendientes pronunciadas...


...Scharnitz siempre por debajo...


...y siempre visible. Curioso sendero, con una pendiente muy inclinada y continua, con el cual no perdemos de vista el pueblo.


Y después de una pequeña carrera para coger el tren de vuelta, el viaje de vuelta a casa y la ducha de rigor, con casi toda la tarde por delante, ¿qué mejor que irnos a la terraza de Alejandro a hacer una comida-merienda-cena y a tomar unas cervezas?


Un saludo y ¡hasta la próxima!

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